miércoles, 12 de enero de 2011

Viva el Dia del Maestro - Maestro tu sabiduría lo es todo

La oración de la maestra


(Gabriela Mistral)

¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra.


Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes.


Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de las que enseñé.


Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más.


Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por él.


Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos.


Hazme fuerte, aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre; hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida.


¡Amigo, acompáñame! ¡Sostenme! Muchas veces no tendré sino a Ti a mi lado. Cuando mi doctrina sea más casta y más quemante mi verdad, me quedaré sin los mundanos; pero Tú me oprimirás entonces contra tu corazón, el que supo harto de soledad y desamparo. Yo no buscaré sino en tu mirada la dulzura de las aprobaciones.


Dame sencillez y dame profundidad; líbrame de ser complicada o banal en mi lección cotidiana.


Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas, al entrar cada mañana a mi escuela. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis mezquinos dolores de cada hora.


Aligérame la mano en el castigo y suavízamela más en la caricia. ¡Reprenda con dolor, para saber que he corregido amando!


Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos. Le envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda. Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más horas que las columnas y el oro de las escuelas ricas.


Y, por fin, recuérdame desde la palidez del lienzo de Velázquez, que enseñar y amar intensamente sobre la Tierra es llegar al último día con el lanzazo de Longinos en el costado ardiente de amor.



Maestro

Juan Berbel



Vocación tempranera y siempre bien sentida,

esta de ser Maestro por amor entregado,

este ir alumbrando caminos por la vida,

ilusionadamente, de niños rodeado.

Poner alma de artista en la noble tarea,

con fuerza misionera y mano delicada;

saber irse quemando en aras de una idea,

saber seguir la estrella del bien entresoñada...

Sembrador sin pereza, poner en la besana

al par del rubio trigo semilla de amapolas;

estrenar alegría y fe cada mañana,

y en el trance difícil quedar con Dios a solas.




En tu honor Maestro

En las horas de enseñanza te hemos visto bajar tu mirada marchita, en donde se asoma con tristeza tu lágrima, como el que ha perdido toda esperanza; cuando con desconsuelo vez que tus anhelos de enseñanza han sido ignorados por lo que deben de escuchar para aprender, o ignorado por los que examinas.


Desconsolado por tanto trabajo, llegado el momento en el que te dan como trofeo su indiferencia o desprecio.


Orgulloso debes sentirte, porque el mañana te lo gratificará y a él se lo cobrará.


Con gran amargura recordará tus sabias enseñanzas, pero, sólo se, lo lamentará...


Colaboración de Raquel Ramírez Mexico





Palabras de despedida al maestro

Maestro tu sabiduría lo es todo



tu bondad es infinita



la enseñanza es a tu modo



y de seguro es muy bonita.





Tu enseñas al ignorante



al que te pide enseñanza



aunque sea algún vagante



que tiene alguna esperanza.





Tu no haces diferencia



entre el rico y el pobre



tu quieres darle la herencia



de que escriba su nombre.





Tu que nos enseñaste



que nos diste tu amistad



tu que nos respetaste



con una gran igualdad.





Hoy que por fin terminamos



lo tenemos que dejar



nos vamos con una herida



no lo vamos a olvidar.





Lo llegamos a querer



como a un segundo padre



usted nos vio crecer



y fue algo inolvidable.





Colaboración de Ama2005



México





Los maestros fascinantes



1. Los buenos maestros tienen buena cultura académica y son elocuentes, mientras que los maestros fascinantes tratan de entender el funcionamiento de las mentes de sus alumnos para poder educarlos mejor.



2. Los buenos maestros tienen una metodología y son didácticos, mientras que los maestros fascinantes tienen la sensibilidad para hablar a los corazones de sus alumnos.



3. Los buenos maestros educan la inteligencia lógica, mientras que los maestros fascinantes educan la emoción, enseñan a sus alumnos a explorar su propio ser.



4. Los buenos maestros usan la memoria como depósito de información, mientras que los maestros fascinantes la usan para estimular la creatividad.



5. Los buenos maestros son temporales, mientras que los maestros fascinantes son inolvidables.



6. Los buenos maestros corrigen el comportamiento, mientras que los maestros fascinantes resuelven los conflictos en el salón de clases con inteligencia.



7. Los buenos maestros educan para una profesión, mientras que los maestros fascinantes educan para la vida.



Autor: Dr. Augusto Cury


Para Los Maestros en su Dia

Enseñarás a volar,

pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar,

pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir,

pero no vivirán tu vida.

Sin embargo…

en cada vuelo,

en cada vida,

en cada sueño,

perdurará siempre la huella

del camino enseñado.”
































No hay comentarios:

Publicar un comentario