miércoles, 8 de febrero de 2012

Por Rubén Mendoza, miembro del Secretariado Nacional de los Círculos Bolivarianos


El GPP debe ser una perfecta confluencia de opinión y acción colectiva



Ante las dificultades que han surgido en el Partido Socialista Unido de Venezuela – PSUV para convertirse en la vanguardia que aglutine y conduzca el proceso revolucionario, el camarada Presidente Hugo Chávez hizo públicas 5 Líneas Estratégicas de Acción Política, representando las primeras cuatro una crítica contundente al PSUV, en primera instancia, y a los revolucionarios en general, por la falta de unidad y articulación para avanzar en la superación de los valores y prácticas capitalistas y afirmar los valores y práctica socialista; además de un peligroso divorcio con el pueblo organizado, que impide la necesaria conexión para fortalecer la revolución en el Poder Popular.

Vista esta debilidad orgánica, propone en la quinta línea la constitución del Gran Polo Patriótico, que debe ser la confluencia de todos los movimientos, organizaciones sociales y partidos políticos, sin hegemonías de ninguna naturaleza y asignándole dos grandes tareas: discutir la construcción del Socialismo en lo concreto  e impulsar la organización de los Círculos del Poder Popular para el Buen Vivir, que permita generar respuestas inmediatas a las múltiples necesidades de la gente y avanzar en el diseño de lo nuevo.     Ahora, ante la coyuntura electoral, tiene una nueva tarea: generar una inmensa corriente de opinión y acción, que permita un triunfo contundente en las elecciones de octubre del 2012 y subsiguientes.

Hoy el Gran Polo Patriótico vive un interesante proceso de articulación, organización y definición, en el que los auténticos movimientos y organizaciones sociales pugnan por un escenario para el debate y la construcción colectiva, donde se combine adecuadamente lo estratégico y lo táctico, para dar respuesta a la actual coyuntura electoral y las exigencias populares inmediatas y avanzar en la construcción de la sociedad Socialista; pero también están presentes los eternos esclavos del oportunismo y el clientelismo grupalista, apadrinados desde diversas esferas institucionales, que se mueven en la arena movediza del fabricado discurso revolucionario y el aprovechamiento individual, cuyo objetivo es imponer criterios, liderazgos y control del movimiento, para cumplir sus serviles propósitos burocráticos de hacer que la transición del capitalismo al socialismo dure mil años, y así seguir sacándole provecho al proceso…hasta que les corresponda brincar la talanquera; su tarea inmediata es sembrar la matriz de opinión de que el GPP es un simple instrumento electoral, que muere al culminar dicho evento, liquidando el verdadero sentido estratégico de confluencia para responder a lo coyuntural, a lo electoral, y seguir a paso firme en la conducción de la construcción de la nueva sociedad.

Frente a esta circunstancia, es necesario impulsar el encuentro profundo de la ética revolucionaria, la articulación horizontal y toma de decisiones colectivas en cada región, en términos de igualdad y autonomía, sin permitir hegemonías ni imposición de líneas políticas por parte de ningún partido o movimiento y pugnar por el cumplimiento de las tres tareas planteadas.
  

No hay comentarios:

Publicar un comentario